Estamos
seguramente ante el nuevo boom del pop rock español plasmado en
la figura de José Luis Espinosa. Todo comenzó en un grupo
toledano rockero llamado En El Aire los cuales dieron varios conciertos
en distintos lugares de la region manchega. Se separaron por serias discrepancias
entre los componentes del grupo. Jose Luis no se dio por vencido y comenzó
a dedicarle muchísimo tiempo a su trozo de madera con cuerdas,
a sacarle un gran partido y a aprovechar todas esas historias que se le
pasaban por la cabeza y que deseaba plasmar en canciones. Famoso entre
sus amigos es el cuaderno en el que se encuentran todas las letras de
sus canciones dedicadas a todo tipo de temas, historias, vivencias, amores
y desamores sin olvidar alguna que otra humorística. Un proyecto
de grupo denominado Ruta 66 y que duró varios meses junto a un
guitarrista y a un flautista fue otro de sus quehaceres musicales. Horas
y horas en su cuarto, las ganas, la ilusión y el progreso musical
hacen que Jose Luis empiece a creerse que tiene mucho que decir en la
música y decide cambiar su ingenieria industrial por una guitarra,
una armónica y su maravillosa voz comenzando a dar clases de guitarra
en el barrio madrileño de Las Ventas con un gran maestro como es
Jaume Pla. Tras varios meses de intenso estudio y apredizaje Sony se interesa
por músicos noveles y contacta con Jaume Pla para que inicie la
grabación de una maqueta para entregársela en lo que ya
comienza a denominarse Carreteras Por Quemar